FUSO Tramagal

El principal centro de producción del FUSO Canter en Europa: planta de Tramagal


Medio siglo de historia viva, más de 200 000 vehículos fabricados y una base estable para el negocio de FUSO en Europa: todo esto define la planta de Tramagal. La planta de Tramagal, situada unos 150 kilómetros al noreste de Lisboa, cuenta con una plantilla de más de 300 empleados y produce los camiones ligeros FUSO Canter para unos 30 países europeos y también para Israel en sus 39 900 metros cuadrados de superficie.



 

Desarrollado en Japón, fabricado en Europa

 

Casi un 50% de los componentes del Canter han sido suministrados por uno de los más de 90 proveedores europeos. El cambio de doble embrague automatizado DUONIC® es una de las innovaciones técnicas más sobresalientes del Canter. Se trata del primer cambio de doble embrague equipado en un camión ligero en todo el mundo. FUSO suministra desde Japón principalmente las piezas fabricadas con matrices complejas para la cabina y el bastidor, así como componentes para los ejes, el volante, el equipo de calefacción y aire acondicionado y el innovador cambio de doble embrague DUONIC® 2.0.

 

FUSO Canter Werkstatt

 

Producción: carrocería en bruto realizada con precisión artesanal

 

La carrocería en bruto de la cabina, realizada con máxima precisión artesanal, constituye la base para la elevada calidad del Canter. Todas las chapas incorporadas en los centros de producción de todo el mundo proceden de la planta de Kawasaki (Japón). Además de contribuir a una producción económica, este hecho garantiza un nivel de calidad elevado y estándar en todo el mundo.

 

 

 

Montaje: una labor minuciosa fuera y dentro de la cabina

 

En la línea de montaje se incorporan sucesivamente el varillaje del limpiaparabrisas, las juntas de las ventanillas, los mazos de cables, el revestimiento de las puertas, la unidad formada por el servofreno y los pedales, el revestimiento de las puertas y los aislamientos, así como el tablero de instrumentos, las ventanillas, los asientos y los retrovisores exteriores. Un proveedor ensambla previamente los asientos en una nave contigua y los entrega a la línea exactamente en el orden previsto para su incorporación a los vehículos. Tras esto, la cabina se transporta suspendida a la siguiente línea de montaje, donde tiene lugar la unión con el chasis, un proceso conocido con el nombre de «boda».

 

Pintura: imprimación por inmersión cataforética de calidad elevada como protección contra la corrosión

 

Un 90% de los camiones Canter son de color blanco. No obstante, si el cliente lo desea, pueden aplicarse otros 86 colores. La base de la elevada calidad de la pintura del Canter es el intenso tratamiento previo en la instalación de imprimación cataforética. El bastidor perdigonado en la nave de tratamiento previo y recubierto más tarde con capa de pintura en polvo garantiza la mejor protección contra la corrosión.

 

 

Inspección final: control exhaustivo de todas las funciones

 

Las funciones del nuevo camión son sometidas a un control. Un equipo de empleados con cualificación específica verifica todas las funciones del nuevo vehículo, desde el motor y el cambio hasta las escobillas del limpiaparabrisas, pasando por la calefacción y el aire acondicionado. En este proceso se ajustan la convergencia de las ruedas y el equipo de luces, del mismo modo que el velocímetro y el tacógrafo. A continuación se lleva a cabo un último control visual. En un breve trayecto de pruebas dentro del recinto de la planta se verifica el funcionamiento del sistema antibloqueo de frenos ABS.